jueves, 5 de febrero de 2015

Para opinar no basta con informarse sino verificar la información, discernir y conocer si es verdad y benigna


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Estimados lectores: 

al igual como ha ocurrido en toda la historia, los seres humanos nos vemos obligados a atender la invitación que se nos hace en la sociedad en cuanto a opinar o tener opinión sobre cosas que se dan a conocer y que nos son consultadas o preguntadas o comentadas (esperando que nos manifestemos con un si, un no, o lo que sea pero no el silencio).


Se nos pide que opinemos, y si lo hacemos, tratamos al menos de saber de qué se trata lo que se nos pide que opinemos. Lamentablemente, a veces se nos hacen ciertas preguntas en contextos que no son los más adecuados, en momentos en los que no estamos preparados (sea porque no estamos 100% al tanto del tema o no hemos podido reflexionar con sabiduría y calma).


Peor aún, ocurre hoy en día como lo es el ejemplo de la iniciativa de la presidenta Michelle Bachelet de proponer legislar la despenalización del aborto.

Ocurre que ante temas tan trascendentales como lo son los derechos humanos y muy en especial el derecho a la vida, los políticos intentan generar un clima para saber cuál es la opinión de la gente, más allá de si la considerarán para efectos de qué van a decidir en el senado y en la la cámara de diputados, como suele ocurrir.



El punto es que presentan estas iniciativas polémicas en momentos en que la gente está de vacaciones (osea hay una intención estratégica de fondo en cuándo presentarla), la presentan sin comentar todos los puntos que la gente debe saber (y por ello esta iniciativa del aborto es nuevamente un plan lleno de mentiras y tergiversaciones y eufemismos), que al no ser expresados correctamente llevan al engaño y a la equivocación de la gente pensando que lo que se está proponiendo tiene obviamente sentido el plantearlo. No solo ocultan información, no solo no presentan el contexto completo, no solo ocultan evidencia o la tergiversan mostrando solo lo que les conviene, no solo se llenan de palabras que parecen bien intencionadas pero el fondo de lo que pretenden es nefasto, no solo saben ocupar palabras que generan confusión (como lo hace el diablo, confundir) sino que apuran la causa indicando que no es urgente pero por detrás sabemos que presionan para que se presente luego en el congreso para que sea materia de debate. 

Además, no solo presentan casos que llevan a generar conmoción y supuesta conmiseeración en relación a las personas que fueron afectadas por alguna razón que supuestamente una nueva ley corregiría y evitaría, no solo sobredimensionan los problemas que en realidad son de escasa estadística (lo que no implica que no exista y que no deba atenderse como corresponde), no solo dejan de mencionar que ciertas cosas que pretenden ya están siendo cubiertas por leyes que hoy en día funcionan perfectamente a no ser por casos muy puntuales. No solo tienen esa estrategia del engaño y de la desinformación y ocultamiento de las verdaderas intenciones de una ley como la del aborto.


Junto con generar un clima informativo propicio para ellos pero desfavorable a la verdad y realidad de los casos que ellos tratan de condicionar, se aprovechan de toda una industria informativa  que difunde la información que ellos quieren que se propague entre las personas, sino que además la presentan de modos que ocultan la realidad de fondo que tratan de lograr pero enmascaradas con eufemismos e imagenes que en realidad no son tal como la verdad y los hechos muestran, sino que además se aprovechan de que gran parte de la gente no tiene tiempo, tranquilidad, suficiente educación ni interés en temas tan valóricos como estos.

Lo pero de todo, es que dividen a la gente para crear división, peleas, confusión, ilusión de que existe gente que está defendiendo ideas que no son naturales y benignas en circunstancias que son exactamente eso, benignas, buenas, afortunadas, naturales y base de toda la sociedad y civilización, como por ejemplo, el derecho a la vida de seres inocentes e indefensos en sus vientres maternos.

Además muestran información incompleta para generar en las personas una idea equivocada de las cosas, siendo que si hubieran comentado todo lo mínimo necesario para plantear correctamente la situación que se desea proponer, la gente advertiría claramente que lo que se pretende en realidad es despenalizar el aborto masivo, permitir el aborto sin que nada lo impida ni castigue, generar muertes de embriones que serán seres humanos muy pronto (en menos de 9 meses) pero que con esta ley lso matarán sin piedad como si se tratara de un matadero legal de seres humanos, de manera similar a lo que hicieron los nazis con millones de judíos y otros pueblos, culturas y personas en los crematorios de los campos de concentración nazis en la segunda guerra mundial.

El gran problema aquí es que no basta con lo que se nos informa, sino que nosotros debemos ser responsables en cuanto a investigar por nosotros mismos, sin ser condicionados por nadie, cuál es la realidad y verdad de los hechos que se nos plantean que consideremos para tener una opinión respecto a qué hacer, o quizás seguir sin hacer.


No basta con informarse, aunque esta palabra tampoco es correcta. No basta con escuchar y leer lo que se dice en prensa, en TV, en internet, en la radio y en las conversaciones diarias. Sabemos que mucha supuesta información es simplemente sesgada, mentira muchas veces, inventos, puntas de icebergs que no muestran toda la realidad que deberíamos saber para poder estar correctamente informados para recién luego comenzar a discernir, a pensar, a conocer, o diferenciar lo bueno de lo malo, lo benigno de lo no benigno, lo lícito de lo no lícito, lo positivo de lo negativo, la verdad de la mentira, los bien intencionados respecto de los no bien intencionados. 

Después de todo este proceso, si es que realmente tenemos hoy en día tiempo para hacerlo con calma, sin presiones y con mucha sabiduría y responsabilidad social, cada uno luego tomará en consciencia qué hacer o qué no hacer, qué es lo que lo llama o invita a decidir y qué no, pero al menos el ejercicio de estar conscientes de que estamos correctamente informados y además de que conocemos correctamente algo, es fundamental para opinar. 

A veces quizás incluso podríamos sentir que nos falta más tiempo o más información o sabiduría para decidir, quizás indicar que no sabemos o conocemos bien y por ello no podemos decidir correctamente o dar una opinión completamente válida.


La responsabilidad social, de hacer el bien, también pasa por pensar bien, decidir bien, y eso requiere no solo de la sabiduría y experiencia mínimas, sino de informarse bien (dejar de lado la información que despista y solo entretiene y confunde y quedarse con lo real, nos guste o no nos guste) así como de conocer bien de lo que se trata la materia que nos piden que decidamos lo que requiere conocer las causas y consecuencias, el bien y el mal que se podría generar producto de que al decidir por una alternativa se de la posibilidad de que ocurran escenarios que  afecten negativamente a seres inocentes que nada nos han hecho en contra y que quizás nunca hemos visto en nuestra vidas y nunca más sabremos de ellos a no ser de manera indirecta. 

Tomar estas decisiones, en especial aquellas que fomentan la conservación de la vida o al revés, poner la vida en peligro, conllevan siempre un riesgo, una incertidumbre, las cuales deben tratar de evitar en el buen sentido de la palabra a través de una investigación seria y responsable y muy en especial bien informada, pero además, conociendo e internalizando (asimilando) lo que en realidad significa o puede llegar a significar y afectar (para bien o para mal) a otros, lo que implica ser sabio y en especial autocrítico y responsable, para no tener después que andar con excusas como dar respuestas tales como "es que cómo me iba a imaginar que esta ley de despenalización del aborto en ciertos casos era en realidad una ley para permitir y legalizar todo tipo de abortos?".

Lo que hace Bachelet al proponer una ley de aborto, es, tal como lo indica la palabra, permitir que un ser humano vivo que naturalmente está gestándose en el interior de su madre (osea en ese lugar u "orto") sea sacado de allí (de allí viene abortar, osea de ab- o sacar, y orto de lugar, sacar del lugar), lo que en palabras sensillas y hablando tecnicamente, significa provocar la muerte de ese ser humano que aún no ha podido nacer pero que dentro de poco surgirá al mundo como todos nosotros naturalmente lo hemos hecho dado que además de qwue sociedad fomenta la vida, prohibe el asesinato dentro de los cuales el aborto es una forma de asesinar.


Por ello y resumiendo, si en realidad cree que lo que pretende la Sra. Bachelet y su séquito promuerte es algo bueno como ayudar a gente que se ha visto afectada por una situación desafortunada (incluso en algunos casos que puede llegar a afectar la vida física), en realidad lo que se entiende como una ayuda para un lado (hacia la madre) se debe entender de manera más completa y real, considerando que la ayuda a la madre significa la muerte del hijo que lleva en su vientre, osea una ayuda que termina en muerte. 

En el único caso en el cual una falta de nueva ley pudiese no ayudar a mujeres que están en riesgo vital producto de su embarazo, ya existe una ley y un procedimiento que se han usado con éxito y eficacia (más allá de ciertos casos muy puntuales) y no se requiere ninguna ley para ello. En el resto de los dos casos (embarazo por violación y embarazo en donde el feto podría tener problemas antes de nacer o al nacer o luego de nacer), el ayudar a estas madres implica derechamente asesinar un ser humano que quizás (y en muchos casos es así) nacerá de manera normal y será un ser humano con las mismas condiciones que cualquiera de nosotros.


Me pregunto entonces: en qué ayuda realmente lo que Bachelet pretende con esta iniciativa de aborto? Si no ayuda a que vivan los seres humanos que están en gestación en el útero materno, a quién ayuda finalmente si a la madre además la expone a un real peligro de muerte (como todo aborto) y a todas las secuelas que la mayoría de las mujeres que abortan sufren en ese momento y de por vida (física y psiquicamente)?

Es una ayuda, o en realidad es un riesgo a la vida de todo ser humano indefenso e inocente?

Porfavor, los invito a que se informen por Uds. mismos de manera correcta y no se dejen engañar por las mentiras, inventos, falsedades, desinformación y ocultamiento que la Sra.Bachelet y su grupo pro-muerte están tratando de hacerle llegar.

A buen entendedor, pocas palabras. Abortar es que alguien va a morir. Entonces, qué tiene de bueno permitir el aborto? Claramente, nada, y peor aún, está en contra de los derechos humanos fundamentales. Cómo puede una presidenta y un grupo de políticos siquiera invitar a que legalizemos la muerte?

Por algo lo hacen. Conozca la naturaleza y las verdaderas intenciones de la Sra. Bachelet y su grupo pro+muerte. Claramente, nu buscan el bien. Y Ud., qué opina?

Nosotros ya le advertimos del peligro. Creemos que es ahora Ud. quien debe seguir y descubrir si lo están engañando o no, y porqué ese intento de engaño.

Le deseamos que Ud. y familia y su smás íntimos gozen de una hermosísima vida, que disfrute la vida. Si tiene la oportunidad de asistir a un parto o a un nacimiento, no dude en hacerlo. Es de las cosas más hermosas y misteriosas de la vida, es lo que le da sentido a nuestras vidas y al porqué estamos aquí. Ellos nos reemplazarán y tratarán de hacer de este mundo uno aún mejor. Porqué entonces negarles que vengan a este mundo a igual que nosotros hemos sido permitidos a llegar y disfrutar?

Le dejo la pregunta. Que esté muy bien. Que DIOS lo bendiga!

Atte. 

Michel 
esiomajb@gmail.com 
Edición: 050215
Reedición: 
 Fín del artículo! Nota para meditar: Al pasar vio Jesús a un ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿que pecados son la causa de que este haya nacido ciego, los suyos o los de sus padres?" Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres; sino para que las obras del poder de DIOS resplandezcan en él". (Este mensaje va en cada artículo de la blog) ...